jueves, 6 de marzo de 2008

¿Duque Blanco? ¿Camaleón del Rock? Leyenda Viviente suena más ad-hoc

Creo que después de haber pasado por los baluartes musicales, no queda más que irse a figuras esplendorosas. Académicamente al referirme a David Jones podría hacer un paralelo académico con términos como reingeniería, nichos, ventajas competitivas. Como modelo de éxito David es más interesante que Madonna, es el Jack Welch del rock. David Jones cambia su apellido a Bowie al comenzar su carrera, esto debido al alcance de nombre con el vocalista de Kinks con algo más que él de camino recorrido para la época. Su estilo daría clase partiendo desde sus ojos azul y verde ante un accidente con un compañero de colegio al enterrarle un compás - dura forma de convertirte en privilegiado. Y comienzan los viajes masivos con la opereta hecha film de Ziggy Stardust y las Arañas de Marte. La verdadera locura espacial que siguió al álbum The Man Who Sold the World de cuya canción Nirvana en los 90 nos recordaría lo grande que fue. Pero mi tío no se queda ahí y gracias a su estilo distinto bajo cualquier punto de vista, se asocia a figuras como Queen y Mick Jagger, este último causante tal vez de su separación con Angela Bowie por haber encontrado encamados a ambos varones (¿será esa la razón de Angie?). Ambas a mi juicio le aportan más espectro mediático que calidad musical. Sólo Lennon en el '75 le dejaría dividendos musicales con Fame. Bowie funciona mejor solo y eso se refleja al aparecer entre la lista de los 100 mejores del rock con Starman y Space Oddity. Ha pasado por 4 décadas siendo exitoso y distinto en cada una de ellas: emergente en los 70, comercial en los 80, un barco sin timón en los 90 y consagrado hacia el 2000. Hace poco celebró su cumpleaños Nº 60 con un megaconcierto privado y artistas invitados como Iggy Pop, Robert Smith o The Pixies. Personalmente me sigo sorprendiendo cuando saca un compilado. No son sus álbumes llenos de éxitos, de hecho no me agrada toda su discografía; pero las que rescato, son todas doradas. De su último trabajo - Reality, obtengo Never Get Old. Para mí, una canción que me identifica plenamente. la vida es corta para alcanzar a disfrutar de todo y las ambiciones perjudican el paso, ¿cómo poder ser desprendido y feliz?, tal vez la solución está en jamás envejecer. Algo que Bowie atesora, pero que lamentablemente ya le está pasando la cuenta. Hace poco debió suspender algunas fechas de conciertos por operación de cataratas. Bueno, hay que hacerse la idea y aunque conceptualmente lo elevamos a la categoría de estrella, el Pulento nos recuerda que es terrenal. Ojalá Bowie lo comprenda antes de emprender su propia Odisea Espacial.