
De cuando en cuando la escena musical británica saca algún hijo de vecino a ser megaestrella del rock. Eso no es novedad. Pero que salgan grupos de rock que tienen la pasta para ser ultra secos, eso no sucede todos los días. Grande fue mi sorpresa cuando al adquirir el DVD Later con las mejores presentaciones de grupos británicos tocando en el show de Jools Holland, una banda llamó toda mi atención. Más que las mega presentaciones de Morrisey, Radiohead, Oasis, Travis (que está notable) o Suede; lo que alteró mi emoción fue 22 20s. Un grupo que parecía un puñado de australianos aunque son todos de la high society de UK, todos de Lincolnshire. Vestidos en harapos de cowboy aparecían con una pose hippienta y con guitarras afiladas en bronces. El vocalista era el mejor guit

arrista. El baterista no alcanzaba los 20 años y seguía al vocalista sin mirar su batería. El bajista cabeza hacia el suelo con headbanging interminable y un tecladista con más sicodelia que McCartney en los '70s hicieron estremecer a la galucha con el single de su EP 05-03,
Devil In Me. Años que no escuchaba algo así, que me llenara el cuerpo de rock sin piedad. Luego de varios bateristas y bajistas, la banda en 2002 se estableció, lanzó su EP, firmó con un sello, hizo giras locales hasta 2004 y lanzó su disco en 2005 (paciencia del sello). Número 1 de inmediato en UK. De ahí a USA y la historia está latente. Hasta el momento sólo un disco y suenan como si llevaran 10. No hay mucho qué decir, la gracia está en la música. Yo me dejo llevar, ver la sincronía de un rock folk estrepitoso a todo volumen y que aún así pide más, Mama take me home.
Shoot your Gun es la otra apuesta y el disco entero es oreja. Dicen por ahí que el demonio premia a los artistas, si es así, sólo imaginen lo que es tener the
Devil In Me.