jueves, 28 de febrero de 2008

Here they are: The Beatles!!!

No existe, y esto léanlo bien, no existe ningún otro grupo que siquiera se asemeje, se acerque, se compare, le llegue a los talones, le robe cámara, le quite espacio, sea en algo - cualquier cosa musical, mejor a los Beatles. Es que no. No hay. Sencillamente no hay. Razones hay de sobra. Trataré de ser breve y objetivo aunque entiéndase esto escrito desde la perspectiva de un fan absoluto. Hay detalles sabrosísimos de estos muchachos. Partieron McCartney y Lennon, incorporaron a Harrison y más tarde a Starr. Echaron a un bajista por pavo y guapo, que les opacaba su acto. En otra tanda hasta el propio padre de McCartney apoyó sacar al baterista, básicamente por ser más guapo que el resto. Se podrían haber esperado las penas del infierno para un grupo tan ególatra, sin embargo no es así. Es necesario sacar a los distractores para hacer buena música. Los Beatles, tal vez sin saberlo, lo hicieron y quedaron los que tenían que estar. Grabaron durante cinco años a pura guitarra y compusieron los más bellos discos de la historia. Son parte de uno de los cuatro pilares del rock. Todos los ritmos tienen hoy algo de ellos. Fue tal su fama que en algún momento Lennon acertadamente dijo que eran más conocidos que Jesucristo, de hecho si Él hubiese tenido a los medios a su favor, la pelea hubiese sido dura. Esta frase denotó el principio de 2 cosas: el ocaso del grupo y el ambiente necesario para crear lo mejor de lo mejor. El grupo, ante este revuelo por la frase de Lennon, se presenta en un concierto en un estadio para 50 mil personas. Pues bien, llegaron 35 mil, público nada envidiable para cualquier grupo que hoy en día quisiese tocar en vivo. Los talibanes de la información de aquella época hablaron del fracaso del grupo. Imbéciles. Esos periodistas fueron los culpables de que nunca más aparecieran en vivo, sino hasta el par de temas que tocaron sobre la mítica azotea que duró la nada misma. Claro, si me molestan tanto, no aparezco más. Y así lo hicieron. Luego nacen todas esas piezas, operetas, obras de arte como The Beatles (el mal llamado álbum blanco), Sgt. Peppers, Abbey Road, Let it be y Magical Mistery Tour. ¿Tal vez debamos agradecerle a los periodistas? Bueno, la tolerancia en el cuarteto se hizo insoportable y a pesar de las cooperaciones de Eric Clapton o Billy Preston, nadie se salvó del deceso. Hoy se han hecho esfuerzos imposibles por tratar de reeditar o mostrar el nivel de éxito de estos 4 de Liverpool: Antología, BBC Sessions, LOVE, Let it be - Naked! y otros han sido esfuerzos por mantener con vida a los muchachos. No es necesario, están en todas partes. Siempre las raíces llegarán a ellos. Sin malas palabras, sin mensajes subliminales, sin placeres mundanos. Dios nos regaló esa unión casi perfecta y para no variar, nos la farreamos. Bueno, ahí entendimos que eran terrenales. Nunca aprenderemos. Lejos lo único que puedo decir para cerrar la síntesis menos objetiva que he escrito es el mensaje que queda en el último tema de la trayectoria Beatle con el mejor nombre posible para el fin de un grupo: The End (algunos creen que debía ser la última canción de Let it be, sin embargo Abbey Road fue el último álbum del grupo, Let it be se grabó 2 años antes de su salida al mercado) - al final el amor que recibes es igual al amor que entregas.

viernes, 22 de febrero de 2008

El descubrimiento de un RockStarr

Seguramente el primer nacimiento de una estrella de rock de manera 'predestinada' fue el de Ringo, autonombrado así por ser un nombre de perro. El beatle terrenal no era parte de la formación original (bueno, Harrison tampoco; pero llegó por vacante ante la deserción de otro personaje) sino se unió a la formación en 1960, al comienzo reemplazando las ausencias de Pete Best, el batero original, y más tarde en 1962 siendo parte de la formación definitiva. Es cierto, Best fue el rockero, el que imponía el sello, algo que se nota en clips como Money o Please Mr. Postman; pero Ringo era lo que los Beatles realmente necesitaban. John siempre se refirió al baterista como un mal necesario y que ojalá estuviese con sus tarros lo más lejos posible del resto de la banda sobre el escenario. Ringo no acogía tales comentarios y se dedicó a mantener su estilo en alto, sin molestar y haciendo armonía, tanto así que pocos pueden recordar un buen solo de batería beatle - para esos, traten de tocar Lady Madonna o A Day in the Life. A ver cuántos pueden igualar al terrenal. Ringo es el mejor batería del mundo según McCartney y Harrison. Creo con eso es suficiente. Una vez acabado el sueño beatle, Ringo se dedicó a cooperar en un par de ocasiones con Marc Bolan y Dylan, entre los más rescatables en la mejor época setentera. Luego de muchas colaboraciones en los '80s, en los '90s recibió una ayuda de su amigo Paul y cantó en su álbum The Weight of the World el reeditado tema It don't come easy - simpática composición en que revelaba su dificultad de querer ser un tipo regular luego de cargar con el peso de ser una megaleyenda en vida y haber pasado por problemas de alcohol y mujeres. Ringo está de regreso y acaba de lanzar su Liverpool 8. La verdad es que esto no es gran novedad para los que saben algo de este personaje. Ringo estuvo en su infancia cerca de 2 años y más en coma por una enfermedad, sus resfríos se complicaban y terminaban en estado de gravedad, sus compañeros lo alejaban restándole importancia a su presencia y él siempre estoico regresaba como un baluarte irresistible a desfallecer. Lo que hace un rockstar, como decía Sammy Haggar de Van Halen: "déjenme en el desierto solo y regresaré en un cadillac con una rubia espectacular a cada lado". Tal vez los retornos de Starr no han sido de esa alcurnia, pero sabe hacerse un espacio para que el público alce la vista. Argumentos hay de sobra, pero los sentimientos mandan. Ringo seguirá siendo terrenal aunque queramos alzarlo como semidiós, un título que no se escribe, sólo se percibe. Sea como sea, fuiste parte de todo y eso nadie lo puede opacar.

jueves, 14 de febrero de 2008

Todos quieren ser Harrison

George es el más cotizado musicalmente por los músicos que adulan a los Beatles. Seguramente porque es muy difícil 'ser' Lennon, considerando su actitud, su forma compleja de pensar y razonar. ¿Para qué hablar de 'ser' McCartney? Muy pocos poseen esa capacidad de composición exquisita con el nivel imaginativo de crear una ópera rock tras otra. Entonces, ¿qué queda? Ringo es terrenal y Harrison es el semidios restante. Sin muchos compromisos, con buena historia. Es un peso más liviano de cargar. Harrison debuta en la voz con composición propia en el álbum A hard Day's Night en el track 4: 'I'm so happy just to dance with you'. John y Paul se miraron y dijeron: "Misch, le pega el socito este". Y de ahí en más aparecía 2 a 3 veces por álbum y cada una de sus canciones se transformó en una delicatessen. Se adjudica complicados y deliciosos solos de guitarra en While My Guitar gently weeps y LA balada de la historia según Frank Sinatra (lamentablemente anunciada por el americano como su composición Lennon/McCartney favorita) - Something, aparte del registro sin explicación justa sobre Taxman (¿será por el tongo ante la supuesta muerte de McCartney o simplemente a la lata de pagar impuestos?). Harrison se separa y es el que sigue la carrera más interesante y quitada de bulla de los Fab 4. Se une a Elton John, Dylan y Clapton en colaboraciones de grandes canciones; pero es el proyecto junto a Tom Petty, Roy Orbison y Jeff Lynn el que obtiene los más grandes elogios: Travelin' Wilburys. Harrison despliega su más armoniosa y rockera guitarra en pro de los avances de este grupo. ¡Impecable! Muere en 2001 producto de un cáncer al pulmón que combatía hace años, pero que había hecho metástasis al cerebro. Con su deceso genera uno de los más hermosos tributos que se le haya prestado a algún ídolo del rock alguna vez. El concierto está en disquerías. Es fabuloso, aparecen todos sus amigos y vínculos a la música (desde la India hasta Sir Paul) y tiene anécdotas muy buenas como la aparición del hijo de George - Dhani, apuntado como su encarnación absoluta y tocando junto a Eric Clapton (McCartney luego diría: "que suerte la de George, mientras todos nosotros envejecíamos, a él la vida le pasó por el lado" - en referencia al parecido de Dhani ante su padre). Harrison dedicó su vida a Dios, lo que dejó plasmado en una de las canciones más grandes escritas como es el caso de MySweet Lord, logrando en dos épocas distintas (1970 y 2001) el #1 en Estados Unidos y Gran Bretaña al mismo tiempo. Además la canción pertenece al álbum All Things Must Pass, primer álbum triple en la historia de la música. Nunca temió a la muerte y siempre indicó que lo único que no podía esperar era el llamado religioso por excelencia: "Amaos los unos a los otros". Es el guitarrista #21 en la lista de los mejores de todos los tiempos. Como se aprecia, George no era un exaltado, no fue un bohemio, no fue un obsesionado, simplemente disfrutó. Y eso, que es muy de la esencia de los mejores años de los Beatles, es algo que bastó y sobró para que todos quiseran ser Harrison. Hasta el día de hoy.

viernes, 8 de febrero de 2008

El bueno de Paul

Hacia mediados de los '60s se anunciaba clandestinamente que Paul había muerto. Todo surgió de la necesidad imperiosa de saber en qué estaban los Fab 4 luego de un largo periodo de 6 meses sin nuevos registros. Algo que hoy es habitual en cualquier grupo que se precie de 'famoso'. La prensa apuntaba al accidente sufrido por este niño bueno en una madrugada de neblina en Liverpool en que por mirar a una tal Rita (que hasta la vincularon con Paul) perdió el control de su vehículo y resultó con TEC abierto. Fue algo simple, sin embargo la operación de rescate fue difusa y muy rápida. Nunca se supo si efectivamente fue Paul, no hay muchos testigos y se tardó un tiempo en aparecer de nuevo. Los Beatles siempre fueron irónicos. De aquí en más comienzan a jugar con el tema y hacen canciones en homenaje a Rita, los álbumes presentan referencias inciertas y hasta hay fanáticos que acusan mensajes distorsionados en cintas en retroceso. Todo cuestionable, nada fidedigno. Los evangélicos son los que más han usufructuado de esto. Si todo lo que aparece en la web fuese tan verdad como dicen, estaríamos todos condenados por escuchar a los ingleses. Paul muerto o Paul vivo, el Paul que hoy tenemos ha tenido una carrera espeluznante y que cualquier músico se la quisiera. Un prodigioso. El mejor en guitarras, el mejor en baterías, el mejor en teclados, el mejor en trompeta. Lennon debe haber sumado y restado y haber propuesto que se haga cargo del bajo. De otra forma seguramente el grupo se hubiese llamdo Paul y los Beatles. Las grandes obras musicales de los Beatles dependen de Paul: Sgt. Peppers, Magical Mistery Tour o Let it Be. Hasta que se separan y comienza la vida de la bondad. El blanco, amarillo y crema amparan a Paul en su vida y son el caballo de batalla de Wings, un grupo conocido por... por... por... bueno, porque aparece Linda, su primera esposa de la cual todo el mundo cree que era hija del dueño de Kodak, sorry, no es así - alcance de nombres solamente. De ahí como solista más tarde se desprenden buenas canciones como Jet, Band on the Run, Maybe I'm amazed y Figure of Eight. Nunca más McCartney hizo una obra maestra. Sí después de 20 años se mandó un hitazo con Hope of Deliverance, pero no alcanzó para el Hall of Fame. Hoy Paul recorre en un gran camión los Estados Unidos uniendo a la familia estadounidense para salvarla a través de conciertos espectaculares de los ataques de terroristas y devolviéndoles esperanza. Hasta llamados a seres extraterrestres han sido auspiciados por él. Al menos lo disfruta, se ríe y lo mejor es que lo quiera o no, sus caballitos de batalla son las beatles songs. Yo creo que le gusta. El problema hubiese sido si Lennon hubiese estado vivo. De seguro que diría How do you sleep?