
Seguramente en los '80s escuchamos, tarareamos o bailamos al ritmo de
We built this city o
Nothing's gonna stop us now, esta última que salía en la película
'Maniquí'. Bueno, ambos temas son un bodrio, pero la relación con lo narraré es simplemente un hito rockero. Un petibuché genial. Historias de bandas opacadas hay varias. Tal vez ninguna tan trágica como la de Red Hot Chili Peppers, que en sus mayores éxitos como Under The Bridge o el primer single de su mejor trabajo Mother's Milk siempre recibieron la sombra de un megahit al cual simplemente sólo se le puede rendir pleitesía como es
One y
Enter Sandman, ambas de Metallica. El destino es a veces irónico. Jefferson Airplane debe haber sido pionero en esto. Si bien son profetas en su tierra, son prácticamente un grupo de una sola canción para el resto del mundo. Pero esa canción la conocemos por otros, que al reconocer a los autores en sus compilaciones, nos dieron la pauta para desenmadejar el cómo llegar a Jefferson Airplane. En 1965 este grupo irrumpe entre LSD y el movimiento psicodélico de San Francisco, con ese temón:
Somebody to love. Triste es comentar que si bien fueron motivados por la irrupción Beatle y Stone,

estos últimos se aprovecharon del pánico e hicieron su propia versión del tema, haciendo que una buena canción de otro grupo se acogiese a su repertorio para destacarla a nivel mundial. Como una de los Rolling Stones, obviamente (injusto destino cuando los Beatles ya les habían regalado
I wanna be your man y ahora rematan con esta, no olvidemos que los Stones en los '90s le quitaron hasta el último peso a The Verve por coincidir en riffs en la mejor marcha de la historia musical, después de que Travolta fuese al supermercado en '
Fiebre de Sábado por La Noche', con
Bittersweet Symphony - lo cual haría que The Verve quedase muerto por un buen tiempo). Esa noche en que la escucharon por vez primera, Jefferson A. se sintió orgulloso de que los baluartes Stones la hicieran suya. No creo que los que quedan hoy piensen lo mismo. No fue mucha la importancia, pues la canción se haría mayor éxito a través del tiempo. Ay, la vida.

Más tarde, hasta Jim Carrey protagonizaría un remake del tema para la olvidable película
'Cableguy'. Es sólo una canción, pero seguramente muchos la manejamos en el subconsciente. Si Jefferson Airplane se hubiese agarrado de esa y la hubiese defendido a regañadientes no entregándola al primer baboseo pertinente, seguramente el futuro hubiese sido distinto y nos hubiésemos ahorrado
We built this city o
Nothing's gonna stop us now de Starship,
el grupo en que declinó la formación ante la ausencia de mayores éxitos y el episodio trágico de la gira Gimme Shelter en que murió un tipo del público. Pero esa es historia de otro blog. Aquí lo único que suena a brit es Somebody to love...