jueves, 31 de enero de 2008

Lennon: demasiado peligroso para seguir viviendo

Uno de los ídolos musicales más rudos que jamás he visto en videos, escenario, calle, lo que sea, es sin lugar a ninguna duda, Mr. John Lennon. Más allá de su categoría beatle con la cual dejó una magna huella, es su pasión por la vida la que realmente me provoca una sensación de demasiado poder, en lo más amplio del sentido de esta palabra, frente a su persona. No es fácil que alguien sin hacer absolutamente nada por más de 5 años sea considerado un dios, ídolo u objeto de adoración de alguna forma, cualquiera ella sea. Es muy raro. Eso sucede cuando la proyección que el tipo refleja es tan adaptable que a cualquiera le sienta bien. O a una gran mayoría, al menos. Dueño de una visión sobre la música inigualable y elogiable hasta por sus pares, fue capaz de pararse (todo en época post beatle) en un escenario con astros como Eric Clapton, creo que Keith Richards también, Dylan - todos enfermos de borrachos, drogados, idos y sin haber ensayado siquiera una nota. No puedo decir que el concierto fuese una joya, porque al contrario fue una vergüenza; pero eso mismo lo hace ser un conciertazo. Bueno, en esos 5 años, post beatle, incipiente Yoko absolutista, Lennon no hizo más que ser un flojo. Viajo con su minita, tal vez la demostración más grande de que el amor es ciego, ciego, ciego - y se la pasó haciendo Yoga. En la película Imagine se aprecia a un vago que pasa semanas acampando cerca de su mansión, todo por estar cerca de él. Todo parte como un cuento, Lennon necesita casarse y decide hacerlo 'a la paraguaya' (como Lennon estaba casado, no podía volver a hacerlo, pero si en ciertos lugares, como fue el caso del Peñon de Gibraltar, donde acudió con Yoko), único país latino con la gracia y restringido en esta práctica desde comienzos de los '90. Ese viaje da origen al comienzo del fin beatle con la hermosa y divertida historia de la Balada de John & Yoko. Una serie de malos cuevazos en que en vez de escuchar a la divinidad, prefirieron echarle p'aelante y sacar su deseado matrimonio a luz pública. Ahora escribiendo, creo hacer más fuerza a mi teoría. Luego de esos 5 años, John decide hacer caso al acoso y se embarca en su nueva aventura musical que nunca culminaría. Tal vez como una frase utópica. En ese álbum póstumo, todas las canciones pasan a ser joyas:

- Watching the Wheels habla de como la gente lo juzga por querer hacer simplemente lo que él quiere.

- God: reniega de absolutamente todo y deja clarito que el sueño se acabó, los beatles no van más.

- Mother: sin palabras. La madre de John nunca le dio una gota de amor, según cuenta la historia.

- How do you sleep?: abre el disco. Dedicada de pies a cabeza a McCartney y su pose de niño bueno. Sólo le reconoce Yesterday y Sgt. Peppers. El resto es muzik para sus oídos (muzik: música de pésima calidad y sin sentido, típica de malls y supermercados). ¿Cómo siquiera puedes dormir?

Un legado polémico y fuerte, pesado y dulce a la vez, delicado y sencillo, extremo por donde se le mire. Mi humilde teoría es que Dios lo sacó de la ecuación. El 'asesino' fanático Mark Chapman fue sólo un intermediador. Dios debe haber notado la fuerte influencia alcanzada por los seguidores de Lennon y las consecuencias futuras. La gente hacía tonteras por o a causa de Lennon y eso podía ser nefasto. Un tanto comunista y nazi a la vez, era una mezcla fatal. Mejor dejarlo hasta ahí, como un ídolo, como un mártir, como un ángel, como un rockstar.

lunes, 28 de enero de 2008

Fantasía y Realidad - ¿cuál mejor título que T. Rex?

Mucho antes de Jurassic Park y aún antes de la popularidad de Tolkien en la pantalla grande existió un grupo que hizo un mundo de elfos, duendes, magia y que combinó con coches y sensaciones de placer adrenalínico. Apoyado en David Bowie como referente y rayando en la maestría de socios como Ringo Starr, Bob Dylan y los mejores años de Elton John como rockero, aparecía Marc Bolan, quien alguna vez fuera más conocido por su dúo: Tyrannosaurus Rex. Dicen en la música que los #1 que perduran son los del Reino Unido. Comparto ampliamente, hay innombrables que han sido #1 en otras partes sin pena ni gloria. En UK pasa menos eso. Marc Bolan fallece a los 29 años en un accidente automovilístico. Curiosamente fue siempre tanta su admiración y respeto a la vez por este hobbie que nunca se decidió a obtener la licencia de conducir. Bolan compuso temas extraordinarios, seguramente seducido por drogas y flirteos que nunca entendió, de ahí su remembranza a mundos ficticios; pero le salía muy bien. Tan bien, que las posturas de Get it on aún se siguen escuchando en otras canciones como Cigarretes and Alcohol de Oasis. Sólo 2 personas para hacer historia. Sólo 1 para perdurar. Adquirí un Greatest Hits de este grupo hace 3 años. Había una serie de temas que siempre oí y nunca hice míos. Ahora sí. En cierta ocasión iba caminando por Pucón en invierno y en una tienda tipo 'todo a mil' obtuve un unplugged de T. Rex por menos de 3 lucas. Esto habla de lo magnánimo que puede llegar a ser un grupo que ni el vendedor sabe lo que tiene. Hay canciones que dejan huella y tal vez la más grande obra del glam, caballito de batalla de muchas bandas y puesta en escena siempre potente, resulta 20th Century Boy. Si no la has oído, corre a buscarla. Si ya la has oído, ponla ya. Esa canción es la base del iceberg. No puedes crecer sin pasar por ella. Fue como Don't you (forget about me) para los 80's. Placebo, Bowie y hasta nuestros bunkers la han hecho suya y a cada uno le sale mejor que al otro. Por ahí decían: ¿qué gracia tiene hacer un cover de una canción que ya es buena? Viejo, 2 cosas: 1. Son las buenas canciones las que gustan de ser tocadas, por lo que costaría fijarse en una mala canción para hacer un cover; y 2. La gracia del cover es que suene igual a la original y cuando eso se logra, la canción deja de pertenecerle al artista, ya es del público para siempre. Yo creo que con Metal Guru, Hot Love, Get it On, Jeepster, 20th Century Boy y Deborah; Marc sabía que eso sería así. Cuesta imaginárselas de otra forma que no sea la original. Este es el sueño del marketero, que la marca sea el estándar del mercado. Marc Bolan seguramente se dedicó a disfrutarlo nada más y cuando se logra estar en estado de enjoy, el resto sale solo. Seguramente, como grupo en complejidad, White Stripes elevado a -10 es lo que fue T. Rex, pero aquí no figuran las fórmulas, sino la calidad del resultado. Bacanísima línea final para T. Rex. Marc, you were the man.

viernes, 18 de enero de 2008

La Anarquía se tomó la Corona

Sex Pistols es una de las eminencias del rock con más pergaminos. Como todo equipo con gracia que viene a figurar en este blog, los Pistols enrolan una de las mayores: haber hecho un sólo álbum, haber ingresado con ese al Rock and Roll Hall of Fame, haber rechazado la invitación y haber insultado a esa institución que los coronó como una banda para la historia. Sobre historia, ya sabemos, está wikipedia. A mi me llama la atención que este grupo venga de la 'realeza' de los Jones. Ya sabemos que hay personajes míticos que cargan con el apellido como David Jones de los Kinks y David Jones / David Bowie. Steve Jones es el vocalista, un tipo al cual nunca le hubieran dado ni cuarto medio aunque hubiesen querido. Claramente el tipo es así porque su vida fue una miseria. La de todos. Los Pistols tenían tanto porqué gritar que no cabía otra opción que no fuese fundar el punk. Si bien el punk ya venía con coqueteos de parte de grupos chicos como Buzzcocks, fueron los Pistols los que le dieron personalidad y desfachatez a la postura. Nada estaba bien, nada era tan bueno como se percibía, nada podía lograrse de manera sensata y por el buen camino; concepciones que no son nada bueno, pero en ese tiempo se creía podían ser mejor. Tal vez fue el punk el primer grito verdadero de que estamos evolucionando en ciertas cosas por mal camino. Por algo hay ese nivel de descontento en ellos mismos. Gritaron hasta que se aburrieron, maldijeron hasta ser odiados, miraron en menos a quienes políticamente debían alabar - todo al revés para mostrar que no todo está OK. Y lo lograron. Sid Vicious es cuento aparte, el reemplazo del bajista original y considerado el padre de padres de bajistas sin saber siquiera tocar. En absoluto. Su puesta en escena consistía en escupitajos, sudor, mal olor y más materia digna de no mencionar. Pero amaban lo que hacían. A tal nivel que dejaron de grabar para tocar en vivo. Sumaron gente como nadie, cuatro singles y un álbum de doce canciones es su reducido legado. Y de ahí en más, paremos de contar. Eso sería. Suficiente para cambiar la historia. Hasta el día de hoy el punk es uno de los ritmos más genuinos y de ahí sale el famoso headbanger, ese meneo de cabezas como si se fueran a desnucar y que nos saca de a poco de nuestra órbita egoísta para tratar de mostrarle al mundo que no son sólo ellos, también estamos nosotros. God save the Sex Pistols!

jueves, 10 de enero de 2008

Control: Cuando la alegría se divide

Ian Curtis es sin lugar a dudas el front-man más piola de los grupos que me gustan. Dirige a un grupo como Joy Division como el anti líder: alguien que no está cuando se le requiere , que no está para apaciguar los ánimos cuando se le cree necesitar, alguien que no existe cuando debiera; pero le mostraba claramente el camino a su grupo con sonidos nuevos para su época como Kraftwerk, le puso el nombre final al grupo y a todos les calzó porque Ian notó que nadie tenía una historia feliz dentro de ese círculo. Ian captó que su baterista, el supuesto dueño del ritmo de la banda, no daba el ancho con el resto de los integrantes y le sugirió ser productor un día antes de su debut luego de haberse inspirado en el mítico concierto de Sex Pistols precediendo a grupos como Buzzcocks y Penetration. Ian es una leyenda del anti rock-star que llegó a ser más grande muerto que en vida. El tipo sufría de depresión endógena por todo lo que conformó su vida entera. Vivió entre pobreza en una zona donde se expropiaron los sitios para hacer una planta de químicos - entonces no había reminiscencias de su infancia, al igual que para el resto de los partners. Ian padecía de una epilepsia que lo superaba y eso ocurría hasta en conciertos. En una ocasión llegó a derribar la batería sin poder controlarlo. Luego de ello, para la próxima venia se autoexiliaría de la presentación y disfrutaría de lo que pudo haber sido una masacre LIVE por su ausencia, todo presenciado desde el backstage. En ese momento Ian empezó a sentir la culpabilidad de existir y la noticia de saber que tocaría en Estados Unidos en una gira extraordinaria y que podría padecer de sus ataques, fue algo que no pudo soportar. En su habitación, luego de una épica película, puso a Iggy Pop de fondo con el disco The Idiot y se quitó la vida en un efectivo ahorcamiento - efectivo porque ya había intentado el suicidio en 2 ocasiones anteriores. La banda dejó sólo 2 registros que escribirían parte de la historia para bandas como The Cure, Siouxsie o hasta los mismos Pistols y de estos registros se rescata el himno dark 'Love will tear us apart again' y clásicos espectaculares como 'Transmission' o 'Shadow Play'. Joy Division abrió la serie de tocatas en vivo en la mítica Factory que dio origen al sello mítico de Tony Wilson, el pionero de este blog. Ver a Ian bailar era un espectáculo. Nadie lo hacía como él, tieso a reventar; pero sus compañeros en vez de guiarse con la batería o los rasgueos de guitarra, observaban su cuerpo y mantenían el ritmo. Banda solidaria con su público, Joy Division fue una de las primeras bandas en subir a personajes locales comunes sin nombre ni apellido reconocido a corear sus canciones sin una pizca de recelo, todo era una fiesta. La banda encontraba su alegría en vivo, mientras la música estuviera sonando. Esos eran los momentos en que sonreían. Una puesta en escena simple y potente. Un público fiel a su simpleza y cómodo con la imagen. A fines de los '70s no había mucho de qué reirse. Se acaba de estrenar Control en Cannes, la triste puesta en pantalla de la historia de uno de los baluartes por derecho propio y que tal vez sólo ahora después de 30 años se esté revolcando en su tumba por estar siendo agitado frecuentemente. Ian, lamentablemente te lo merecías, eras fantástico.

miércoles, 2 de enero de 2008

Culpa de Lejos: La Vida de un Perro

Este es el título de mi libro inconcluso. Y este año que comienza en que se empiezan a escribir nuevas páginas del mismo, creo resulta ser el momento indicado para postrar aquí de la mejor forma que pueda lo que ha sido tal vez la más importante banda sonora personal desde 2004 a la fecha. Propiciaron mi voltereta de ser insensible a personaje entregado al amor y les debo gran parte de eso. Nunca los he conocido distendidamente, sólo cruzado palabras y me gusta mantener esa diferencia entre Fan y Artista. Todo comenzó con la adquisición de las entradas para el lanzamiento del disco La Culpa en el Teatro Providencia ya cerrando el 2004. En la antesala de tal concierto me compré el disco correspondiente en el Persa y en ese intertanto un amigo me invitó a su departamento pasante a comer pizza y tomar una copa de vino. Cuando arribé me encontré con quien había sido la causa de mis pesares de adolescente y haberle dicho que no al amor durante casi 9 años. Enfrenté la situación y ella me dejó en claro que nunca lo nuestro fue tan redondo como en mi cabeza y supongo tampoco en mi equivocado corazón. De fondo sonaba 'Yo Sembré mis Penas de Amor en tu Jardín'. Me fui atontado a casa caminando desde Tobalaba a Escuela Militar mientras procesaba lo acaecido. No tenía pena, no me sentía abatido, no estaba derrotado. Sentía que venía un montón de cosas por hacer y ya no tenía esa atadura que no dejaba que mis sentimientos se fueran más allá de las rejas que lo aprisionaban. Y los bunkers fueron una buena excusa para empezar a despertar. En el concierto me encontré con Los Jaivas, próceres nacionales que no había respetado hasta ese momento. De ahí en más vino una seguidilla de tocatas, ya que sin saberlo en absoluto me vino el mismo sentimiento del Melo: tratar de estar en todas las presentaciones en vivo posibles. Y así comenzó la gran cruzada que aún no termina, pero se hace menos frecuente por razones que ya explicaré. Recorrí entre 2004 y 2008 tocatas de los muchachos en Quilpué para el Bellsouth Open del 2005, Tomé en el festival de la ciudad, La Calera en discotheque Luxer, Talcahuano en su reencuentro con los natales, La Batuta en varias ocasiones, la SCD del Plaza Vespucio en tocatas repetidas, el Pub Music de Maipú un par de veces, la Ilustre Municipalidad de Peñalolén en memorable con entrega de anteojos de sol a Álvaro para que bailara con ellos mientras zumbaba 'You really got me', la sala Pablo Neruda de Metro Quinta Normal para el evento Absolut Jaivas, el Liguria para la premiación de DVD de oro con invitación directa de su manager, la segunda gira de perros con fecha en La Serena y estadía completa en el estadio desde ensayo hasta tocata, apretujen en Valparaiso en 3 partes, soledad en Maitencillo, frustración en el Salto del Laja, uno de los mejores carretes de la historia en la YPF de Valdivia, veces para regalar en la Blondie y otras en el Teatro Caupolicán, entre las que recuerdo a la pasada.
Todo Chile al alcance de esas guitarras. ¿Por qué tantos conciertos? Jamás me aburrí en uno, siempre lo pasaba mejor y siempre vivía experiencias nuevas del más variado tipo. Y todas buenas. Todas. ¿Cómo no estar? Si no estaba, le decía que no a una nueva buena y rica vivencia. No es lo mío el no estar. Tuve la suerte de siempre ser amigo del manager o la manager en sus comienzos. Fui de la mano del destino al lanzamiento del DVD en el cine y entré porque simplemente no podía estar afuera. Ni la Municipalidad, ni la radio, ni el sello, ni el manager me pudieron ayudar. El tipo que vendía las cabritas, ese si lo hizo. Recuerdos de batalla son la baqueta de Basualto del 16/12/06 en que tuve que echar al piso a un par de torrejas que me querían arrebatar mi trofeo, entrega personal de su harmónica para mí de un atirrexado Francisco Durán y regalo de mano en mano de Mauricio Durán de su uñeta roja como la guitarra. Mails de intercambio, varios con mensajes esperanzadores desde la fibra de la música para las presentaciones más importantes: Metropolitan en México, Viña 2007 y Caupolicán para el cierre de 2006. La verdad este grupo arrebata historias, pero quiero plasmar aquí que son los más trabajadores, estilosos, talentosos y completos de mi país. Calzan perfecto con mi invasión británica que me desgarra y tienen la gracia de estar a la vuelta de la esquina; aunque cada vez sea menos con su inminente partida a tierras cuates. Más que una reseña, un abrazo gigantesco a los bunkers, no dejen de hacer canciones, ya que tienen un gran porcentaje de temas redonditos y porque cada vez que tengo la dicha de escucharlos, lo disfruto como si fuera la primera o la última. Que nunca falte rock, que nunca falte amor, que nunca falten bunkers.