
Una de los mejores tocatas a las que asistí en 2005 fue una que se hizo en el frontis de la I. Municipalidad de Peñalolén. Tocaban Los Bunkers. La programación era para tipo 19:00 horas. A las 16:30 arribé al lugar, ya que venía de otra parte que quedaba en la ruta y preferí matar el rato en el sector. Me metí a un bar y ahí a ponerle un rato entre pera y bigote. Todo redondito, recuerdo que el vocalista terminó con mis lentes setenteros cantando
You Really Got Me. Pero esa es otra historia. Esa noche Los Bunkers no volvieron al escenario por segundo bis como la gente lo pedía, ya que tenían entradas para otro concierto: el de The Strokes. Yo ni conocía al grupo hasta ahí más que lo que tocaban en la radio y sonaba el single
You Only Live Once en que muchos recordaban a Queen en su introducción tipo
I Want To Break Free. Y como Queen no es de mi absoluta idolatría, no pesqué con el asunto. Y me equivoqué 100%. The Strokes es un tremendo grupo. Tremendo. En Chile es cabecera para salir con el tema de relleno en las radios, ni lo pescan mucho. Pocas veces, creo que sólo con Los Bunkers en mi caso, me he encontrado con un grupo en que todas las canciones son buenas. Todas. Todas, compañero(a). El sonido es legítimo para este blog, pero el grupo es de Nueva York y pertenece a una oleada de nuevos grupos con el sonido de guitarras sucias y ritmos entre bailables y reflexivos, al menos esa es la definición de los entendidos.

Yo encuentro que The Strokes se acerca y coquetea todo el tiempo con el Punk, ese headbanging continuo que siempre viene bien, porque cuando no hay nada que decir mover la cabeza siempre tiene onda. Y The Strokes tiene onda todo el rato.
Reptilia es un himno y
Take It Or Leave It una demostración de nula buena críanza. Muchos critican la voz, pero con guitarras sucias y estridentes, la voz queda ad-hoc. Otros dicen que la batería es básica, pues bueno, el punk es así. He visitado los videos en U-Tube y quedé sorprendido, las puestas en escena son a lo grande, de esos grupos que ocupan todo el escenario y les falta espacio (algo que pelotas como U2 jamás han podido lograr). Y lo mejor de todo es que este grupo aún no saca esa canción que después identificaremos como lógica de The Strokes, lo cual significa que queda Strokes para rato y eso siempre se agradece. Ahora me doy cuenta de que podría haber escrito lo mismo para Los Bunkers y las semejanzas son absolutas. Habrá que ver quién se desmarca primero de esta línea.