jueves, 6 de diciembre de 2007

Ganarle a la Vida - Dolores & the Cranberries

Este grupo está mal llamado. Debiera ser como lo muestra mi título: Dolores & the Cranberries. El problema es que los Cranberries fueron primeros. Personalmente este grupo no me mata. Nunca lo hizo. Sin embargo, siempre me provocó paz al ritmo de un rock muy, pero muy estilizado. Tanto que era para andrógenos o personajes asexuados con intención de conectarse con su felicidad. Y nada más. Cranberries a fines de los '80 / comienzos de los '90 buscaba vocalista. Ojalá un hombre. Dolores, por su parte, gustaba de cantar en iglesias y conventos para mitigar lo crudo de su vida hasta dicho momento. No tengo idea de los detalles de tal crudeza. Tal vez estén en Wikipedia, pero lo mejor es dejar el morbo e ir por esta bella historia. Un amigo convenció a Dolores de que audicionara para Cranberries. Contra viento, marea y pesares del grupo para con un vocalista femenino; Dolores pasó a la instancia final. Cranberries solicitó a cada finalista que preparase un tema de su autoría y lo interpretara para ellos. Aquella interpretación que resultase más ad-hoc para los miembros, sería la que definiría al escogido. Dolores ya tenía su solución, de hecho la venía cantando hace años. A mi juicio, hay minas que parecen un bombón haciendo música. Ser fémina en un grupo de rock mata sin dolor. Es una combinación fatal. Dolores no mata, Dolores no seduce, Dolores no se centra en sí. Dolores deja espacio para la música y te aniquila, te pulveriza con su belleza. No es perfecta, pero sus imperfecciones la hacen ideal. Una heroína. De Cranberries no tengo canciones favoritas, hasta las más rockeras me producen calma. Salvation o Promises hacen que Dolores agite sus caderas con un fino shake que me emboba. La canción que Dolores interpretó para ser la escogida fue Linger - tal vez el mayor éxito (a la par con Dreams) que Cranberries pudo conseguir. De ahí en más, Cranberries recorrió el mundo y se transformó en una superbanda. Dolores dejó su tristeza de infancia y ahora sonríe ante cualquier flash. A mediados de los '90 apoyó a Pavarotti con el 'Ave María' en el clásico italiano de Pavarotti & Friends. Los videos de Cranberries se notan irlandeses, pero siempre con alegría melancólica, esa que hace meditar y que la música comprende mejor que el pensamiento. Esta no es música de radio, tampoco de discografía personal, es música que tiene que estar no más. Cranberries es de esas bandas que vienen del Reino (des)Unido y que llegaron para cambiar la velocidad de giro de la Tierra. Tal vez las gracias deban ir a Dios por dejarnos probar un poco de Cranberries.