Es el primer artículo y podría coronar con Beatles, Rolling Stones, White Stripes o Strokes. Algunos dirán que alguno no es británico. Viejo, aquí el sonido manda y de ahora en más sacaré de mi polvorienta sesera la más interminable y nutrida serie de historias que muchos tal vez conozcan y otros ni siquiera piensen existían. La música tiene eso, muchas historias que asombran a un par de giles con sentido en común. Y me sé muchas.Tony fue un precursor en esto. Hay un antes y un después de Tony Wilson, para la biografía vayan a wikipedia, hay material de sobra; pero la gran gracia de este tipo es que fue capaz de hacer una industria a partir de un legado de confianza y por él pasaron The Smiths, Simply Red, algo de Sex Pistols, Joy Division, Happy Mondays, New Order, The Buzzcocks y varios otros que marcaron en la historia de los que agitamos la cabeza. Tony sin ser capo en tocar nada, fundó el sonido 'Madchester' e hizo que hasta el día de hoy en esa ciudad se hable de dos cosas que inundan la Tierra: su legendario y desaparecido club: La Hacienda, y el sello tal vez más matemáticamente rentable que haya existido: Factory Records. ¿Un genio? No necesariamente. Yo diría más bien un apasionado sin fronteras. En 2006 se le detonó un cáncer de hígado que lo pulverizó hasta perder la vida el viernes 10 de agosto de 2007 a sus 57 bien recorridos años. Por las declaraciones que leo de ciertos músicos que trabajaron con él, nunca lo entendieron y sólo lo asumen como la oportunidad que le dio a todos esos que querían tocar y no tenían dónde. A Tony no le interesaba la gente, amaba la música sonando. Potenciales artistas sin tocar no eran nada. Fue capaz de subir a discapacitados a gritar sobre el escenario para animar la fiesta, en épocas en que el punk arrasaba y se podría haber visto como un llamado al caos. Tony sabía perfectamente cuándo, a quién y cómo, sin olvidar su propósito. Si hubiese una canción que en una frase delineara su emblema y sus ganas de ir por más según su estilo, creo esa debiese haber sido: Let the good times roll de The Cars. Tal vez Tony me mataría. Más info en 24 Hour Party People, una de esas películas que no se pueden dejar de ver. Al final Dios dice lo que tiene que decir: 'Habitualmente tengo razón'.